La última milla en México vive una contradicción: los clientes quieren entregas rápidas y baratas… pero los costos logísticos no dejan de subir.
Si no se controla, la última milla puede comerse entre el 18% y el 35% del margen de un retailer en México (Deloitte).
Por eso, diciembre —el mes más exigente del año— es donde más se revelan los problemas… y las oportunidades.
Las verdades incómodas de la última milla en México
1. No es un problema de repartidores: es un problema de planeación
La mayoría de las pymes no tiene:
- rutas optimizadas,
- zonas bien definidas,
- inventario geolocalizado,
- horarios de corte claros.
La improvisación es la causa principal de los retrasos.
2. La velocidad no es lo más importante: es la precisión
Los clientes prefieren un pedido que llega a la hora exacta que uno que promete 20 minutos y llega en 50.
3. Integrar logística al marketing reduce costos
Cuando se anuncian zonas donde la entrega es más barata y rápida, las ventas se concentran donde eres más eficiente.
4. La última milla define la reputación digital
Un 72% de las reseñas negativas en ecommerce están relacionadas con entrega (Nielsen).
Tu marketing no puede compensar una mala logística.
¿Cómo prepararte para 2026?
✔ Mapear zonas calientes
✔ Integrar inventario por sucursal
✔ Medir tiempos reales por colonia
✔ Activar campañas hiperlocales
✔ Integrar herramientas de picking y rutas
✔ Automatizar comunicación post-compra
La última milla no es el final del proceso. Es el inicio de la lealtad.